21 de marzo: conmemoración de la masacre de Ponce

Días antes, los organizadores de la marcha solicitaron y recibieron permiso de parte del alcalde de Ponce, José Tormos Diego. Sin embargo, para el 19 de marzo el jefe de la policía, Coronel Orbeta fue a Ponce para prohibir la actividad. Después regresó a San Juan y se reunió con el gobernador de ese entonces el General Blanton Winship y su ayudante José Ramón Quiñones y decidieron que la actividad era de carácter militar y por ende era ilegal. Blanton Winship, exigió la retirada inmediata de los permisos, momentos antes de que el desfile estuviera previsto para comenzar.

El 21 de marzo, y durante los días que precedieron a la masacre, se llevó a cabo una significativa concentración de fuerzas policíacas en Ponce que incluía expertos tiradores movilizados de todos los cuarteles de policía de la isla.

El Jefe de la Policía Guillermo Soldevilla, con 14 policías, se colocó enfrente de los manifestantes. Rafael Molina, comandante de nueve hombres que estaban armados con ametralladoras Thompson y bombas de gas lacrimógeno, estaban en la parte de atrás. El Jefe de la Policía, Antonio Bernardi, junto con 11 policías armados con ametralladoras, estaba en el este y otro grupo de 12 policías, armados con fusiles, se colocó en el oeste.

La Masacre de Ponce es un violento capítulo en la historia de Puerto Rico. El 21 de marzo de 1937 el Partido Nacionalista organizó una marcha en la ciudad de Ponce. La marcha fue organizada para conmemorar el 64to aniversario de la abolición esclavitud en 1873, y para protestar contra el encarcelamiento del líder nacionalista Pedro Albizu Campo.

Alrededor de las 3:15 pm, los Cadetes de la República formaron fila de tres en fondo, listos para dar comienzo al desfile. Detrás de ellos estaba el Cuerpo de Enfermeras. Cuando la banda comenzó a tocar La Borinqueña (himno nacional) los manifestantes comenzaron a marchar.

Hay informaciones de que la policía les disparó durante 10 a 15 minutos desde sus cuatro posiciones.

Cerca de 100 personas resultaron heridas y diecinueve fueron asesinados. Los muertos incluyen 17 hombres, una mujer y un niño de siete años de edad. Algunos de los muertos eran simplemente transeúntes. Uno de ellos era un miembro de la Guardia Nacional que regresaba de hacer ejercicio. También fue asesinado el conductor de un automóvil público que pasaba por la calle Aurora en su automóvil. Un comerciante de Mayagüez y uno de sus hijos fueron tiroteados mientras estaban de pie en la entrada de una zapatería que quedaba al lado de la Junta. Y finalmente, dos policías murieron por el fuego cruzado de las armas de sus propios compañeros.

Alegadamente no se encontraron armas en las manos de los civiles heridos, ni de los muertos. Alrededor de 150 manifestantes fueron detenidos inmediatamente y más tarde fueron puestos en libertad bajo fianza.

A continuación, las personas asesinadas en la Masacre de Ponce:
·         Juan Delgado Cotal Nieves
·         María Hernández del Rosario
·         Luis Jiménes Morales
·         Ceferino Loyola Pérez (policía)
·         Georgina Maldonado (tenía 12 años)
·         Bolívar Márquez Telechea
·         Ramón Ortiz Toro
·         Ulpiano Perea
·         Juan Antonio Pietrantoni
·         Juan Reyes Rivera
·         Conrado Rivera López
·         Iván G. Rodríguez Figueras
·         Jenaro Rodríguez Méndez
·         Pedro Juan Rodríguez Rivera,
·         Obdulio Rosario,
·         Eusebio Sánchez Pérez (policía)
·         Juan Santos Ortiz
·         Juan Torres Gregory
·         Teodo  Vélez Torres

¡Viva la República: ¡Abajo los asesinos!

Esa es la consigna de un martir de la libertad de Puerto Rico, que lo escribió con su propia sangre en las calles de Ponce, antes de morir ametrallado por los esbirros del Estado.

La Comisión de Derechos Civiles de los Estados Unidos organizó un Comité presidido por Arthur Garfiel Hayes, miembro de la Unión Americana por las Libertades Civiles. El resto de los miembros de la Comisión eran prominentes puertorriqueños. La Comisión encontró que los policías rodearon a los cadetes, encerrándolos por los cuatro lados. Que la policía no dejó lugar para que la multitud se pudiera dispersar, y por último, que los cadetes no portaban armas. No hay evidencia para asegurar que lo sucedido el 21 de marzo de 1937 fue una conspiración entre la policía y el gobernador de esa época, Blanton Winship, pero el comité concluyó que el único responsable de esta masacre era él. El Presidente Franklin D. Roosevelt de los Estados Unidos lo destituyó de su cargo en mayo de 1939 gracias a las denuncias del congresista Vito Marcantonio.


Fuente: elnegritoestaloco

Viñeta:  PlantetaKike

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