Características del nuevo paradigma emergente

Hoy se habla mucho de la quiebra de paradigmas. Pero hay un gran
paradigma, formulado hace ya casi un siglo, que ofrece una lectura
unificada del universo, de la historia y de la vida. Nos atrevemos a
presentar algunas figuras de pensamiento que lo caracterizan.

Totalidad/diversidad: el universo, el sistema
Tierra, el fenómeno humano están en evolución y son totalidades
orgánicas y dinámicas construidas por las redes de interconexiones de
las múltiples diversidades. Junto con el análisis que disocia,
simplifica y generaliza, es menester elaborar la síntesis mediante la
cual hacemos justicia a esta totalidad. Es el holismo, no como suma,
sino como la totalidad de las diversidades orgánicamente interligadas.

1) Totalidad/diversidad: el universo, el sistema
Tierra, el fenómeno humano están en evolución y son totalidades
orgánicas y dinámicas construidas por las redes de interconexiones de
las múltiples diversidades. Junto con el análisis que disocia,
simplifica y generaliza, es menester elaborar la síntesis mediante la
cual hacemos justicia a esta totalidad. Es el holismo, no como suma,
sino como la totalidad de las diversidades orgánicamente interligadas.

 2)  Interdependencia/re-ligación/autonomía relativa:
todos los seres están interligados pues unos necesitan de otros para
existir y coevolucionar. En razón de este hecho hay una solidaridad
cósmica de base que impone límites a la selección natural. Pero cada uno
goza de autonomía relativa y posee sentido  y valor en sí mismo.

 3)  Relación/campos de fuerza: todos los seres viven en
un tejido de relaciones.  Fuera de la relación no existe nada.  Junto
con los seres en sí, es importante captar la relación entre ellos. Todo
está dentro de campos por los cuales todo tiene que ver con todo.

4)  Complejidad/interioridad: todo viene cargado de energías
en distintos grados de complejidad e interacción. La energía altamente
condensada y estabilizada se presenta como materia y cuando está menos
estabilizada como campo energético. Dada la interrelacionalidad entre
todos, los seres vienen dotados de informaciones acumulativas,
especialmente los seres vivos superiores, portadores de código genético.
Este fenómeno evolutivo viene a mostrar la intencionalidad del universo
apuntando hacia una interioridad, una conciencia supremamente compleja.
Tal dinamismo hace que el universo pueda ser visto como una totalidad
inteligente y auto-organizante. Cuánticamente el proceso es indivisible
pero se da siempre dentro de la cosmogénesis como proceso global de
emergencia de todos los seres. Esta comprensión permite plantear la
cuestión de un hilo conductor que atraviesa la totalidad del proceso
cósmico que unifica todo, que hace que el caos sea generativo  y el
orden siempre abierto a nuevas interacciones (estructuras disipativas de
Prigogine). La categoría Tao, Javé y Dios hermenéuticamente podrían
llenar este significado.

5)  Complementariedad/reciprocidad/caos: toda la
realidad se da bajo la forma de partícula y onda, de energía y materia,
orden y desorden, caos y cosmos y, a nivel humano, en forma de sapiens y de demens. Tal hecho no es un defecto, sino la marca del proceso global. Pero son dimensiones  complementarias.

6) Flecha del tiempo/entropía: todo lo que existe,
pre-existe y co-existe. Por lo tanto la flecha del tiempo confiere a las
relaciones carácter de irreversibilidad. Nada puede ser comprendido sin
una referencia a la historia racional y a su trayectoria personal. 
Está abierto al futuro. Por eso ningún ser está listo y acabado, sino
que está cargado de potencialidades.  La armonía total es promesa futura
y no celebración presente. Como bien decía el  filósofo Ernst Bloch:
“el génesis está al final y no al comienzo”. La historia  universal cae
bajo la flecha termodinámica del tiempo, es decir: en los sistemas
cerrados (los bienes naturales limitados de la Tierra) al lado de la
evolución temporal  se debe tomar en cuenta la entropía.  Las energías
se van disipando irremediablemente y nadie puede nada contra ellas. Pero
el ser humano puede prolongar las condiciones de su vida y las del
planeta. Como un todo, el universo es un sistema abierto que se
autoorganiza y continuamente transciende hacia niveles más altos de vida
y de orden. Estos escapan de la entropía (estructuras disipativas de
Prigogine) y lo abren a la dimensión del Misterio de una vida sin
entropía y absolutamente dinámica.

 7)  Destino común/personal: Por el hecho de tener un
origen común y de estar todos interligados, todos tenemos un destino
común en un futuro siempre en abierto. Dentro de él se debe situar el
destino personal y de cada ser, ya que en cada ser culmina el proceso
evolutivo. Como será este futuro y cual será nuestro destino terminal
caen en el ámbito del Misterio y de lo imprevisible.

 8)  Bien cósmico/bien común particular: El bien común
no es solo humano sino de toda la comunidad de vida, planetaria y
cósmica. Todo lo que existe  y vive merece existir, vivir y convivir. El
bien común particular emerge a partir de la sintonía con la dinámica
del bien común universal.

 9)  Creatividad/destructividad: El ser humano, hombre y
mujer, en el conjunto de los seres relacionados  y de las
interacciones, posee  su  singularidad: es un ser exstremadamente
complejo y co-creativo porque interviene en el ritmo de la naturaleza.
Como observador está siempre interactuando con todo lo que está a su
alrededor y esta interacción hace colapsar la función de onda  que se
solidifica en partícula material (principio de indeterminación de
Heisenberg). Él entra en la constitución del mundo tal como se presenta,
como realización de probabilidades cuánticas (partícula/onda). Es
también un ser ético porque puede pesar los pros y los contras, obrar
más allá de la  lógica de su propio interés y en favor del interés de
los seres más débiles, como puede también agredir a la naturaleza y
destruir especies (nueva era del antropoceno).

 10)  Actitud holístico-ecológica/antropocentrismo: La
actitud de apertura y de inclusión irrestricta propicia una cosmovisión
radicalmente ecológica (de panrelacionalidad y religación de todo),
superando el  antropocentrismo histórico. Favorece además que seamos más
singulares y al mismo tiempo, solidarios,  complementarios y 
creadores. De esta manera estamos en sinergia con todo el universo, cuyo
término final se oculta bajo el velo del Misterio situado en el campo
de la imposibilidad humana. Lo posible se repite. Lo imposible sucede:
Dios.    

Leonardo Boff      

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