Comienza el juicio contra Alfon, uno de los símbolos de la represión de los indignados

Juicio contra Alfon, uno de los símbolos de la represión

Alfonso Fernández, conocido como Alfon,
será juzgado mañana, martes 25 de noviembre, a las 10 horas en la
Audiencia Provincial de Madrid, acusado de un delito de tenencia de
material explosivo en la jornada de huelga general celebrada el 14 de
noviembre de 2012. Alfon fue detenido en el barrio madrileño de Vallecas
por la mañana de la jornada de huelga, cuando se dirigía a participar
en un piquete informativo. El joven, de 23 años, se enfrenta a una pena
de cinco años y seis meses de prisión. La acusación se basa, únicamente,
en la declaración de la Policía que aseguró que la mochila que contenía
dicho material pertenecía al joven. “No hay prueba ninguna, por eso
estamos confiados y optimistas, sabemos que la defensa va a desmontar la
acusación”, explica a cuartopoder.es, Elena Ortega, madre de Alfon. Por este motivo, el abogado defensor, Erlantz Ibarrondo, asegura que van “a pelear por la libre absolución, tenemos todos los argumentos, no tenemos ninguna duda”.

Alfonso Fernández, Alfon, a la salida de los juzgados el pasado 8 de julio. / Efe
El acusado estuvo, tras su detención, 56 días encarcelado en Soto del
Real en régimen de aislamiento FIES (Fichero de Internos de Especial
Seguimiento), un régimen más restrictivo que la privación de libertad,
tras considerar el juez que existía riesgo de fuga. Un régimen que suele
emplearse contra terroristas y narcotraficantes, elevando la
peligrosidad de Alfon más allá de lo que suele suceder en casos
similares.

Durante
el periodo en el que el joven estuvo preso, numerosas movilizaciones se
organizaron para mostrarle apoyo y condenar su privación de libertad
.
Y las movilizaciones han continuado durante todo este tiempo. “Hemos
seguido con la campaña muy activos, una campaña de agitación y
propaganda en barrios, pueblos, ciudades y redes, hemos llegado hasta
Bruselas con la Marea Granate“, añade Elena Ortega, quien además es portavoz de la Asociación Madres contra la Represión.
De este modo, el rostro de Alfon ha circulado por las redes sociales,
en concentraciones, en camisetas, en pancartas, consiguiendo una gran
visibilidad social, convirtiéndose en un símbolo contra la represión a
las protestas sociales.

“La lamentable situación que estamos viviendo en este país está
haciendo que cada vez más sectores de la sociedad sean conscientes de
quién es el atacado y quién el atacante, y desde la plataforma llevamos
una campaña muy intensa para denunciar la represión que los chavales que
luchan sufren”, reivindica Ortega. Las fechas de los juicios a los
detenidos en las huelgas generales del 29 de marzo y 14 de noviembre de
2012 van llegando y “desde la plataforma tenemos mucho trabajo para
desmontar las mentiras que algunos medios de comunicación están diciendo
contra nuestros hijos”. Por ello, se han organizado distintas charlas
informativas y actos de apoyo a Carmen y Carlos, quienes entraron en prisión el pasado verano tras ser detenidos durante la jornada de huelga del 29M en Granada, a los jóvenes detenidos en Barcelona también durante la misma jornada,
y a otros que están viviendo situaciones similares en otros lugares
como en Logroño o en Asturias. “Alfon es sólo el caso más visible, pero
nuestra lucha es enorme”, añade su madre.

Por ello, distintas fuerzas políticas e intelectuales
han apoyado al joven madrileño durante este tiempo, asegurando que el
proceso abierto contra él busca situarle como una cabeza de turco para
amedrentar a la sociedad a la hora ejercer el derecho a la
manifestación. Partidos
de la izquierda del arco parlamentario y extraparlamentario y gente del
mundo de la cultura han participado en diferentes actos en solidaridad
con el joven
, hechos que contrastan con las informaciones que han
sido publicadas en medios de tendencia más conservadora, que no tardaron
en sacar a la luz aspectos de la vida privada del joven vallecano ajenos a este proceso judicial.
“Hay medios de comunicación que entienden que el sistema capitalista y
el régimen del 78 está atacando a la ciudadanía, esos periodistas
preguntan e informan, pero otros, que tienen mucha fuerza, desarrollan
una labor de transmitir a la sociedad que la gente que estamos en las
calles, luchando, somos delincuentes”, explica Ortega. Por su parte, el
abogado Ibarrondo considera que “los medios de comunicación deberían
tener más cuidado al publicar cosas. Si han sacado cosas sobre Alfonso,
de cuando él era menor de edad, deberían saber que cuando un menor
cumple los 18 años, se eliminan los antecedentes”.

Toda esta coyuntura ha convertido a Alfon, un joven militante de movimientos antifascistas y miembro de la peña seguidora del Rayo Vallecano, Bukaneros,
en un símbolo de la lucha contra la represión a las protestas sociales y
políticas. “El sistema judicial determinará lo que tenga que
determinar, nosotros estamos convencidos de su inocencia, pero nuestra
lucha va más allá, luchamos contra el juicio que se hace desde la
opinión pública, sensibilizamos a la sociedad de que los jóvenes que
luchan y se movilizan no son delincuentes”, reivindica Elena Ortega.

Mañana, a las 10 horas, Alfon será juzgado en la Audiencia Provincial
de Madrid. A la misma hora, está convocada una concentración en su
apoyo en las puertas de la sede judicial y, desde hoy, las redes
sociales se movilizan bajo el hagshtag #EstamosConAlfon.
La familia vive con nervios los momentos previos. “Vengo del médico,
para que me diera algo para tranquilizarme, pero Alfon está más
tranquilo y entero que yo, es valiente”, dice Elena Ortega. El juicio
puede quedar visto para sentencia mañana, pero ha sido un proceso que se
ha alargado más de lo previsto, pues el pasado 18 de septiembre los
policías que tenían que personarse como acusación no se presentaron a
declarar. “No hay pruebas”, asegura Ortega. “Alfonso no portaba ningún
artefacto explosivo”, hace lo propio su abogado. Un proceso largo, que
ya comenzó con singularidad pues, mientras los otros 154 detenidos
durante la jornada de huelga general de noviembre del 2012 estaban en
libertad a los pocos días de sus detenciones, Alfon no salió de prisión hasta el 9 de enero de 2013,
sin saber de qué se le acusaba, con la condición de comparecer dos
veces al mes ante el Juzgado de Instrucción número 21 de Madrid. La
familia y la plataforma que se creó en su apoyo afirmó en numerosas
ocasiones que el envío de la declaración policial a los juzgados se
demoró voluntariamente, lo que prolongó su estancia en la cárcel durante
demasiado tiempo. Por ello, el caso de Alfon ha sido definido por
muchas personas y fuerzas políticas como un preso político en la España
del siglo XXI.

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