Congo:el debate sobre una revisión final de la constitución tiene consecuencias nefastas

Los que están a favor y los que están en contra

En Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo (RDC), la clase política consagra una gran parte de su tiempo a discutir sobre la oportunidad o no de modificar la Constitución. Se crearon dos grandes grupos: Los que están a favor y en contra. Los que son favorables son una gran parte de la Mayoría Presidencial (MP) y que actualmente están en el poder. Estos afirman que la situación ha cambiado y que, en consecuencia, la Constitución debe actualizarse. Por el contrario, aquellos que están en contra (la oposición, la sociedad civil y una parte del MP) sospechan que la MP quiere llevar a cabo esta operación de modificar la Constitución, con el fin de permitir al Presidente Joseph Kabila mantenerse en el poder más allá de 2016, fecha en la cual, según la Constitución actual, su segundo y último mandato presidencial llega a su fin.

No es como dicen

Joseph Kabila

El debate sobre una revisión final de la Constitución deja un vacío e inestabilidad en la vida política del país y aleja a la clase política congoleña de la vida real que se vive en el país.

De hecho, son numerosos los políticos congoleños que afirman que al este de la República Democrática del Congo la guerra acabó y que quedan únicamente algunas zonas de inseguridad donde ciertos grupos armados siempre están en activo aunque hoy en día muchos hayan sido derrotados. Sin embargo, la realidad parece contradecirse con las alegaciones formuladas en Kinshasa. Según las declaraciones del gobierno, el ejército consiguió desmantelar las grandes bases logísticas de la Alianza de Fuerzas Diplomáticas (ADF – Alliance des Forces Démocratiques), un grupo armado de origen ugandés. En el transcurso de las dos últimas semanas, la ADF multiplicó los ataques contra la población civil, asesinando a más de 80 personas y secuestrando a otro número de personas.

La sociedad civil de Kivu del Norte ha dado la voz de alarma sobre una posible contratación de jóvenes que operan por el Movimiento 23 de Marzo (M23), un grupo armado organizado y apoyado por Ruanda. El M23 fue “completamente derrotado” al final del mes de noviembre de 2013.

El desarme, la desmovilización y la repatriación (DDR) de los miembros de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), un grupo armado de origen ruandés, está bloqueado desde hace algunos pocos meses, ya que, piden “la apertura de un diálogo político con el régimen actualmente en el poder en Ruanda” como condición previa para su repatriación voluntaria.

Inestabilidad política y aumento de la violencia

Muchos observadores señalan que existe una relación entre la inestabilidad política y la continua violencia y la inseguridad. La mayoría y la oposición parece que se preocupan casi exclusivamente del poder, primero para mantenerlo y después para conquistarlo.

En particular, los miembros de la MP parecen querer aferrarse al poder a toda costa, porque muchos de ellos provienen de los antiguos movimientos rebeldes (AFDL, RCD y del CNDP) y temen tener que rendir cuentas por sus acciones a la justicia. Además, a menudo están involucrados en la firma de los contratos mineros altamente opacos y la explotación ilegal de los recursos naturales, temen también perder, además de poder, la riqueza que han acumulado ilícitamente a través de los años.

Al concentrarse en temas relacionados con la energía, los políticos y las instituciones del Estado, incluido el Gobierno y el Parlamento, lanzan al país en un vacío político que muchas personas sin escrúpulos, entre ellos los líderes de los grupos armados , oficiales del ejército, los funcionarios de la administración, los políticos y los ciudadanos privados aprovecharon la oportunidad de hacer valer sus propios intereses privados a expensas de la población. Algunos países vecinos también, como Ruanda, Uganda y Burundi, pescan en las aguas turbulentas de un vacío político congoleño, al igual que los vemos involucrados en el comercio ilegal de recursos naturales en la República Democrática del Congo y en el apoyo militar y logístico a grupos armados activos en territorio congoleño.

Objetivo: Paz

Para restablecer la seguridad y la paz en el país, es necesario que la clase política en general y, en concreto la MP, pongan fin al debate sobre una posible enmienda a la Constitución. De hecho, se trata de un falso debate, porque los cambios que traería la MP al actual artículo 220 de la Constitución, son que el Presidente de la República sea elegido por un mandato de cinco años, renovable una sola vez, socavaría el principio republicano y democrático de la alternancia en el poder y llevaría al país a la deriva de una monarquía autoritaria.

El verdadero debate debería tener lugar en torno a los problemas específicos de la población: la educación, la salud, la seguridad, el desarme de los grupos armados, la creación de puestos de trabajo, la infraestructura (carreteras, aeropuertos, agua potable, electricidad. ..), la explotación legal de los recursos naturales, el buen funcionamiento del poder judicial y la administración pública, la llibertad de prensa y de expresión, el respeto a los derechos humanos, el pluralismo político, la organización de elecciones transparentes y creíbles, etc. La lista es mucho más largo, dados los muchos problemas que enfrenta el pueblo congoleño. Éstas son las emergencias por las que el gobierno, el parlamento y la clase política deberían estar preocupado. Cualquier modificación de la Constitución solo serviría para mantener en el poder los que ya están, incluso si llegaron ilegalmente por fraude electoral.

Traducido por: Pablo Buey González / Clotilde Reynold de Sérésin / Irina del Río Barrero.
Fuente: UMOYA

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