Conservar la naturaleza a través de senderos

Llorenç Planagumà | Alba Sud

La gestión comunitaria de espacios naturales se ha convertido en una de
las estrategia más eficaces de conservación ambiental. En Costa Rica
los socios de la red de turismo rural comunitario ACTUAR son un ejemplo de referencia

Conservar la naturaleza a través de senderos
Crédito Fotografía: Sendero en El Encanto. Fotografía de Llorenç Planagumà.

La gestión de los espacios naturales protegidos no solo es patrimonio de
la administración pública, también puede venir de organizaciones y/o
asociaciones vinculadas a los territorios en los que se encuentran los
espacios naturales . Según Josep Maria Mallarach, miembro de la  Comisión de Espacios Naturales Protegidos de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza
(UICN), “aproximadamente el 70% de la biodiversidad del mundo la
conservan comunidades locales y a menudo indígenas, siguiendo sus
cosmovisiones, al margen, más o menos de los gobiernos y las leyes
modernas. El dato proviene del Banco Mundial y estos territorios no son
ni privados ni públicos, sino comunales”. Por eso se tiene que tener en
cuenta que la conservación de la naturaleza puede venir de múltiples
formas y una de ellas, muy eficiente, es a través de comunidades locales
y/o indígenas. Una gestión del bien común des de la base a tener en
cuenta.

ACTUAR: una apuesta por la reforestación

Un ejemplo de conservación comunitaria de los entornos naturales es la gestión que hace la red ACTUAR en Costa Rica
, cuyas siglas significan Alianza Comunitaria de Turismo Rural para la
Conservación del Territorio. La red está compuesta por treinta y seis
socios de diferentes comunidades rurales y uno de sus objetivos es la promoción del turismo comunitario con la misión de llevar a grupos de ecoturistas hacia los territorios donde se encuentran sus diferentes socios.

Veinte siete de los treinta y seis socios empezaron con el turismo como
una forma de garantizar fondos para la conservación de los lugares en
los que vivían. Estos fondos obtenidos han servido para la conservación
de la naturaleza en terrenos que las respectivas asociaciones han
adquirido en propiedad con el objetivo de conservar el bosque primario y
, sobre todo, para la reforestación en terrenos que habían sido
agrícolas y poco productivos en esos momentos y así recuperar el bosque
en zonas en las éste había sido talado. Una reforestación crucial para
la mejora de la biodiversidad, el clima y parar la erosión de los
terrenos; y más teniendo en cuenta que se encuentran en corredores
biológicos que conectan diferentes Parques Nacionales. Costa Rica tiene
una rica red de Parques Nacionales pero éstos tienen que conectarse para
poder mantener la diversidad genética de las diferentes especies que se
encuentran protegidas en ellos y por eso la importancia de la
reforestación comentada en estos terrenos que están fuera propiamente de
los Parques.

Creación de senderos

Otra de las características comunes que tienen los socios de ACTUAR que
se dedican a la conservación es la adecuación de senderos para visitar
las fincas que están protegiendo y conservando. Estos senderos tienen la
función de aproximar al visitante a los valores naturales de la zona.
Son senderos de diferente dificultad y longitud en los que durante el
recorrido por bosques secundarios y primarios se puede observar y
comprender la naturaleza, y nos permiten ver árboles centenarios, gran
diversidad de pájaros, nacientes de agua y un ecosistema en el que aún
habitan grandes felinos (jaguares, pumas,…). Al estar gestionados por
asociaciones donde los socios provienen de las comunidades locales hace
que los senderos dispongan de extraordinarios guías para ofrecer con
pasión una interpretación a lo largo del sendero. Una interpretación que
es esencial para que los visitantes comprendan los valores y la
importancia de su conservación. Sin lugar a dudas este tipo de
conservación no institucional ofrece diversas ventajas a tomar en
cuenta: si bien más lenta en cuanto a la recuperación de los valores
naturales sin embargo ofrece un trabajo de base y una participación de
las comunidades locales que permite que sea más solida en el tiempo.

Algunos ejemplos

Para ilustrar estas experiencias ponemos tres ejemplos diferentes de
conservación de tres socios de ACTUAR: El copal, Nacientes de Pamichal y
el Encanto.

La Reserva El Copal
en el cantón de Pejibaye de Jiménez, provincia de Cartago,empezó con la
adquisición de unos terrenos por parte de diferentes vecinos de la
comunidad. La primera intención era desarrollar en la zona una actividad
productiva agrícola. Más tarde a causa de la baja productividad
agrícola se reconvirtió en una reserva forestal conservando el bosque
primario y reforestando los cultivos para desarrollar un bosque
secundario con la intención de promover un ecoturismo en la zona. Se
habilitó un alberge y con el tiempo se ha convertido en un punto de gran
interés para ornitólogos de todas partes. A la vez el sendero ofrece
facilidades para la investigación de grandes mamíferos al poder
habilitar, vigilar y mantener cámaras nocturnas sensibles al movimiento
para sacar fotos de jaguares o pumas, entre otros.

Nacientes de Pamichal
es una reserva adquirida por socios de la comunidad de Pamichal en el
municipio de Acosta. El objetivo primordial fue la conservación de
nacientes de agua y así garantizar la calidad del agua que se recoge río
abajo y que sirve para el consumo de decenas de miles de habitantes de
la zona. En el lugar se habilitó un alberge, una aula de educación
ambiental y un sendero para visitar los nacientes y el riachuelo que han
conformado. A la vez se reforesta la zona y se hace una vigilancia para
denunciar o prevenir cualquier impacto ambiental que pueda afectar los
ecosistemas.

Conservar la naturaleza
Sendero en Nacientes Palmichal. Fotografía de Llorenç Planagumà.

En El Encanto, en la zona rural de san Antonio de
Escazú, muy cerca de San José, capital de Costa Rica con más de un
millón de habitantes, se creó una asociación para la conservación de la
zona debido a la híper frecuentación del lugar y la desforestación que
se había producido. Años más tarde pudieron comprar fincas agrícolas de
montaña para poder reforestar, recuperar el bosque y adecuar senderos.
La reforestación ha permitido recuperar bosque en zonas de peligro de
erosión y a la vez poder mejorar el hábitat de especies de gran interés.
Un lugar donde a la vez de ecoturismo se hace educación ambiental con
grupos de escolares.

Importancia de los senderos


En conclusión se tiene que destacar la importancia de los senderos como dinamizadores económicos y de sensibilización en los espacios naturales.
Senderos que adquieren igual relevancia para la dinamización local que
otras inversiones muy agresivas en los territorios que se promueven como
única solución para una mejora económica en zonas deprimidas
(carreteras, minería, etc.).  Por eso promover redes de senderos en
espacios de interés natural es una forma de dinamización económica
sostenible, y sobre todo si se  vincula con guías locales
(garantizándoles condiciones dignas de trabajo) y pequeños operadores
turísticos. Senderos que aportan un beneficio económico, social y, por
supuesto, ecológico para el territorio.

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