Entrevista Mohammad Alsharqawi

Fuente : Arsen Sabaté / zquierdadiario.es

Entrevista Mohammad Alsharqawi

“Nuestra lucha es destapar lo que está pasando con los refugiados en el Estado español”

Mohammad Alsharqawi, refugiado sirio-palestino, nos da su visión sobre el veto migratorio de Trump, el aumento de la ultraderecha o la situación de este colectivo en el Estado español.

Mohammad Alsharqawi lleva más de tres años viviendo en Barcelona y es integrante del colectivo Indignados Refugiados. Charlamos con él para que nos cuente la realidad que sufre este sector en el Estado español. Racismo, condiciones sociales horribles y el negocio que hacen ONG’s e instituciones a su costa es lo que sufren a diario. Destapar todo esto, su lucha permanente.

Además, hacemos un repaso con Mohammad del giro que está dando la política internacional tras asumir Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, las amenazas de Marine Le Pen de implementar medidas racistas si gana las elecciones francesas o el endurecimiento de las leyes de extranjería en toda Europa.

Ante la suspensión del decreto, Donald Trump insiste en la amenaza del veto migratorio en EE.UU. ¿Que opinas?

La administración de Trump, y en general el Gobierno de los Estados Unidos, es un gobierno de guerra contra la comunidad inmigrante, contra los trabajadores, contra los derechos de la mujer. La campaña electoral fue muy clara, actuar contra los derechos de todos estos colectivos. Clase trabajadora, estudiantes, inmigrantes, todos.

Tengo amigos y familiares afectados por el veto. Las reuniones familiares son prácticamente imposibles, miles de niños no se pueden reunir con sus padres. Horrible. Y aunque el Tribunal Central de EE.UU. dice que esto no es legal, Trump aplicará otras medidas para imponer el veto.

Esto, además, no solo afecta a las personas, afecta a las ideas. Miles de personas no tienen derecho a vivir ni moverse por donde quieran. La idea de Trump es separar el mundo de la “gente buena” de la “gente mala”. Estos tipos de gobiernos, como el de EE.UU. o el de Israel, siguen teniendo un carácter fascista, van camino de la Alemania nazi de los años cuarenta. El discurso de Donald Trump es el de una “América grande otra vez”. Eso es volver a la América colonial y racista. EE.UU. ya es líder del mundo a través de la sangre de los pueblos, de la esclavitud, del exterminio de miles de indígenas.

No es solo racismo, es también clasismo. Por ejemplo, Trump tiene relaciones con los ricos del Golfo, hay ciudadanos del Golfo que no están en la lista de vetados. EE.UU. es un país de inmigración pero también de diferencia de clase y creo que la decisión del veto migratorio es una necesidad mediática de Trump. El verdadero problema está con México y Latinoamérica porque EE.UU. perdió su “patio trasero” histórico y quiere volver, tanto de forma económica como militar, y controlando en un futuro los propios gobiernos.

Pero hay muchos otros países que tienen la misma política que los Estados Unidos. Hace tres años, en Beirut, el gobierno alemán mandó a la prensa árabe un comunicado oficial diciendo que no había más visados para Alemania y que no hacía falta que los ciudadanos de estos países vinieran porque la embajada alemana no daba visados. Todas las embajadas tienen esta política, la española también, y hacia muchos países más que los siete vetados por EE.UU., especialmente países de África.

Cierto. Y en Francia Marine Le Pen ya ha anunciado que si gana las elecciones aplicará medidas de carácter racista y xenófobo similares a las de Donald Trump.

Si gana la ultraderecha no se va a sentir cómoda porque la reacción va a ser diferente que en EE.UU. Allí hubo manifestaciones contra Trump, pero en Francia creo que la reacción de la calle va a ser muy fuerte. Hay una división muy fuerte en Francia, los ataques del gobierno por un lado y por otro las luchas progresivas de los trabajadores que los enfrentan como la huelga general de hace unos meses. Cada día hay movilizaciones. Ahora hay manifestaciones por la violación policial de hace unos días al chico nigeriano. Me parece que la calle está más preparada y más organizada en Francia. La ultraderecha está muy fuerte en Francia, de momento Le Pen va en cabeza pero me parece que también tendrá problemas. No es fácil ganar las elecciones en uno de los países más complicados en Europa.

De todas formas, estas políticas reaccionarias no solo son al estilo de Donald Trump. Son estilo mundial, no es solo estilo de EE.UU. Como ha dicho Noam Chomsky, Europa es más racista que EE.UU. Mucha gente en EE.UU. ha luchado para cambiar; los derechos a los negros especialmente o la comunidad inmigrante. Pero en Europa, el racismo o el colonialismo todavía es muy fuerte. No solo en los gobiernos, también en la mente de mucha gente. Todavía se piensa que los blancos tienen más valores, más derechos que los demás. De eso se aprovecha la ultraderecha. Un ejemplo de ello es que en el Estado español ha ganado el Partido Popular otra vez.

¿Crees que en Europa, desde los sectores antiestablishment de derecha, se está girando hacia una política más racista que la de la propia Unión Europea?

Sí. La mayoría de los países europeos han cambiado las actuales leyes de extranjería, no esperan a ganar las elecciones para endurecerlas. Me refiero a los partidos socialdemócratas o los de centro derecha. En Alemania hay muchas nacionalidades que no son bienvenidas y hace tres días que está habiendo muchas deportaciones, muchas más que en EE.UU.

Pero, sin duda, los refugiados somos el objetivo de los ataques de la ultraderecha. Los medios de comunicación ayudan mucho a ello. Las campañas de los partidos infunden mucho miedo y son el caldo de cultivo para las ideas xenófobas. Ejemplo de ello es lo de un refugiado sirio que se hizo un selfie con Angela Merkel. Los medios de derecha lo acusaron de cometer atentados para decir que Merkel los apoya. Están utilizando a un pobre refugiado para el juego político. Estas cosas nos afectan mucho.

Además, los partidos de corte fascista, populistas que dan comida y ropa a la gente autóctona, están aumentando, en el Estado español también. Y empiezan a presentar públicamente sus ideas racistas contra la población inmigrante.

¿Cuál es la situación actual de los refugiados en el Estado español? ¿Y en Barcelona?

En el Estado español es horrible. El plan estatal para la cuota de refugiados ascendía a 16.000 refugiados, sin embargo, pese a tener la obligación de cumplirlo, en el año 2016 solo llegaron 476. La situación está muy mal. Las casas de acogida no están preparadas, la comida está caducada, etc. Hay denuncias públicas desde el primer día por parte de muchos refugiados. Y todo eso sin contar el racismo que hay y el boom mediático que ayuda a generarlo. En España, en general, hay pueblos que si, que reciben 20 o 30 refugiados pero las ONG los dejan en la calle, pese a ello recibimos solidaridad de la comunidad civil. Hay un montón de maltrato por parte de las instituciones. La política aquí es un desastre y es así cada día. Esta es nuestra lucha, destapar lo que está pasando con los refugiados en el Estado español, tanto en el plano estatal como en el municipal.

La Generalitat de Catalunya igual. Está impulsando “Casa Nostra, Casa Vostra”, una campaña civil. Nosotros estamos siguiendo con atención todo esto porque está muy bien que se quiera acoger, pero ¿como acogen?. Nosotros insistimos en que debemos formar parte de todo esto. La lucha de nuestro sector tiene que ser algo público. Debemos sacar a nuestro sector de la mano del capital, de las ONG, de las grandes empresas. Todo este negocio a favor de nosotros en realidad va contra nuestros derechos y nuestros intereses.

¿Que opinas del concierto impulsado por las instituciones del otro día en favor de la acogida de refugiados?

Buena música. Sí… buena música (risas).

Entonces, ¿Tú crees que todas las iniciativas, como el concierto o la manifestación de mañana, están desligadas del colectivo de refugiados?

Sí, sí. Pregunta en la calle si los refugiados están interesados en escuchar a Lluís Llach. Está bien conocer la cultura catalana y saber que hay un montón de gente que está a favor de recibir refugiados. Pero estas iniciativas no ayudan en si mismo. Además, insisto en que no puede haber iniciativas en apoyo a los refugiados sin contar con el sector interesado, los propios refugiados. La denuncia hacia la campaña “Ciutat Refugi” del Ayuntamiento de Barcelona en Comú fue la misma ¿Donde están los refugiados? Este plan fue un fracaso brutal. Campañas, pancartas y medios de comunicación para acoger tan solo a 90 personas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *