Feminización de la política

Crítica feminista sobre las polémicas declaraciones de Pablo Iglesias, secretario general de PODEMOS acerca de feminizar la política.

Hace unos días Pablo Iglesias recibió una multitud de críticas por sus declaraciones sobre “la feminización de la política” desde diferentes sectores de la sociedad. Yo me voy a limitar a criticar a Pablo Iglesias desde una perspectiva feminista (la mía, que no tiene por qué ser la de todas), por las siguientes razones:

1) A Pablo Iglesias le falta formación en temas de “feminismos” y de género y eso se nota. Cuando habla de feminizar la política se refiere constantemente al rol de “madre” (ya lo hizo en campaña política). Gran error, desde mi punto de vista. El rol tradicional de la madre lleva implícito el tema de los cuidados (que tan bien nos explica Pablo) pero también el rol de la madre cuidadora y amorosa, excluida del espacio público, sumisa, abnegada y sacrificada. Algo que las feministas intentamos deconstruir. Feminizar la política significa incorporar, en un ámbito tan masculinizado como este, la cultura de mujeres diversas, de las madres y de las no madres, que aunque han sido configuradas en coordinadas patriarcales, han producido su propio conocimiento, conocimiento que ha sido invisibilizado por el sistema patriarcal. Entiendo que Pablo utiliza el concepto “madre” como metáfora y para valorar el papel de la mujer, pero ojo! Si no lo explicas bien puedes caer en un cierto esencialismo y determinismo biológico y llevarte a reforzar los estereotipos y roles tradicionales de género.Por ello:

2) Pablo Iglesias debería dejar que las propias mujeres lo explicaran o al menos referirse a ellas y al movimiento feminista en sus declaraciones. Hay mujeres con más formación en estos temas en su propio partido. Feminizar la política también es renunciar a tus privilegios como hombre y ceder tu espacio para que las mujeres hablen y debatan sobre los temas que a ellas les afectan. Pero lo explica él, poseedor de la verdad, sin ningún tipo de referencia, que de eso sabe, claro.

3) “La feminización de la política no se logra con más mujeres en cargos de representación, que eso es importante y está bien” dice Pablo. A mí esta declaración me sigue rechinado, no porque no sea cierta, sino porque la dice él, como hombre y como máximo representante de su partido. Me resulta gracioso que diga que se feminiza la política construyendo comunidad ostentando un cargo político como el suyo. Es como si un director de un colegio le explica a una maestra que no se feminiza el sistema educativo a través de los puestos directivos. Y me molesta también, que de alguna forma, él, como hombre, critique a las mujeres que han copiado el modelo de poder masculino. Un modelo que, por cierto, y menos mal que lo ha reconocido, él reproduce constantemente. Pero si lo hace una mujer, se ve mucho peor. Hay que pensar, además, que muchas mujeres han tenido que adaptarse a este modelo para poder sobrevivir en este mundo “masculinizado”. Además, yo le doy las gracias a todas esas mujeres poco “cuidadoras y amorosas”, que utilizaron métodos “masculinos” y violentos e hicieron posible que hoy estemos, al menos, ahí representadas (pero esto es otro tema).

A lo largo de su intervención Pablo Iglesias vuelve a decir “No es casual que sigamos siendo mayoría de portavoces los tipos, pero eso es una cosa que hay que deconstruir, no sustituyendo a los portavoces varones por portavoces varones que son mujeres”. Por supuesto que no se feminiza la política a través de cargos políticos y copiando el modelo masculino de poder, pero tampoco a través de hombres “feministos” y “cuidadores” que hablen por las mujeres. Las mujeres deben estar presentes y deben ser ellas las que hablen de los temas que les preocupan.

Creo sinceramente que Pablo Iglesias intentó hacer un mansplaining sobre “cómo se feminiza la política” a sus compañeras de “Adelante Podemos”, sobre todo cuando en sus declaraciones utiliza el eslogan de la campaña de Rita Maestre “Un podemos feminista, feminizado y ganador” diciendo literalmente “cuando alguien dice ‘yo soy ganador, yo me feminizo’. Eso no es una cosa que está para firmar; ganador es el que gana”.

Ver aquí las declaraciones de Pablo Iglesias que desataron la polémica:

http://cadenaser.com/ser/2016/11/29/politica/1480405063_069384.html

Fuente: Cora Rodríguez Jaso / Rebelión

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