Pasión, cancela en Israel

Estimada Pasión Vega:

Te escribimos en nombre de la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), integrada por más de treinta ONG, asociaciones y comités de solidaridad con el pueblo palestino, para pedirte que no vayas a cantar a Israel los días 15, 16 y 17 de diciembre, porque el estado de Israel, que desde hace más de 65 años viola sistemáticamente el derecho internacional y los derechos del pueblo palestino, va a utilizar tu actuación, como las de todos aquellos que aceptan acudir a Israel, para demostrar que es un país normal y democrático, y así positivizar y limpiar su imagen a nivel internacional.

Independientemente de tus intenciones, tu visita será presentada por Israel como una muestra de apoyo a sus políticas, beneficiando así su estrategia de obtener relaciones publicas que resaltan las iniciativas culturales para distraer la atención de sus crímenes. Normalizar su imagen ante la opinión pública internacional le permite continuar con su política de apartheid y limpieza étnica, manteniendo la ocupación militar y colonización de territorios palestinos, el inhumano e ilegal bloqueo y el genocidio progresivo y continuado en Gaza (recordemos que en el verano de 2014 Israel asesinó a 2.100 personas en 52 días de bombardeos, entre ellas más de 500 menores).

Quizás no has oído hablar de los checkpoints, del muro del apartheid, de las demoliciones diarias de casas, de los encarcelados indefinidamente sin juicios y sin derecho a defenderse, de los mas de 500 menores encarcelados y torturados, del robo de la tierra y del agua para abastecer a las ilegales colonias, de las agresiones diarias de los colonos,… Es posible que tampoco sepas que en Gaza, arrasada por el ejercito israelí el año 2014, intentan sobrevivir entre escombros, aguas residuales y contaminación; sin techo, luz ni agua potable; sin los mínimos necesarios para vivir, gracias al cruel, inhumano e ilegal bloqueo que sufren. Sin embargo, la información que recibimos en los medios de comunicación, dibuja un conflicto de igual magnitud por ambas partes, donde parece equitativa la violencia ejercida por la potencia ocupante y la defensa legítima del ocupado, haciendo responsables a las víctimas de no “querer la paz”. No es cierto, el pueblo palestino solo quiere poder vivir tranquilamente en su tierra, pero Israel se lo impide.

La solución no es “la paz” porque no hay ninguna guerra en Palestina ni un conflicto entre iguales. Hay un ocupante y un pueblo ocupado militarmente, y el ocupante utiliza todas sus armas para masacrar, reprimir y humillar al ocupado, a quien le ha robado sus tierras, el agua. Paz sin justicia es una palabra vacía y se esta utilizando para ocultar la realidad.

Israel es el agresor y Palestina la víctima. La lógica mas elemental y los hechos nos demuestran que nunca puede haber dialogo entre ocupante y ocupado, entre agresor y víctima, ni al agresor se le puede convencer con buenas palabras. Si no se actúa con sanciones, si no se le obliga a reparar el daño causado ni se toman medidas para que cesen definitivamente sus agresiones, éstas serán cada vez más graves, como esta ocurriendo en Palestina, gracias a la complicidad de “la comunidad internacional” con Israel, que le garantiza impunidad total.

Por ello, sólo queda el apoyo a la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) para obligar a Israel a dejar de violar los derechos humanos y cumplir con el Derecho Internacional. Como le decía A. Walker en su carta abierta a la cantante Alicia Keys: el boicot cultural a Israel y sus instituciones -no a las personas- es la única opción que les queda a los artistas que no pueden soportar el incuestionable daño que Israel inflige cada día a la ciudadanía palestina, cuyo crimen más grave parece ser existir en su propia tierra. Tal vez te hayan contado que el boicot imposibilita el “diálogo”, pero creer que es posible y útil el diálogo con un ocupante que utiliza todo su poderío militar contra una población ocupada a la que niega sus derechos, es tan absurdo e ineficaz como pretender “dialogar” con quien está agrediendo a una persona para convencerle de que deje de maltratarla.

Te pedimos que escuches la voz del pueblo palestino, a quien también le encantaría disfrutar de tus conciertos pero no podrá acudir porque el Estado de Israel se lo impide, y porque gran parte vive en campamentos de refugiados sin posibilidad de retornar a sus pueblos debido a la negativa de Israel a acatar el derecho internacional. No contribuyas al lavado de cara de Israel.

Como afirma G.Levy, periodista judío israelí: Israel debe ser condenado y castigado por hacer la vida insoportable bajo la ocupación, por el hecho de que un país que se precia de ser una de las naciones ilustradas, continúa abusando de un pueblo entero, día y noche. Todo ciudadano decente, tanto en Israel como en todo el mundo, debe gritar contra estas cosas. Estos gritos no se oyen lo suficiente. No unas tu voz a las voces israelíes que con sus melodías pretenden impedir que el mundo escuche los gritos de dolor de esa población colonizada, cuyos derechos, empezando por el derecho a la vida, son continuamente violados por el Estado de Israel. ¿Aceptarás contribuir con tus bellas melodías a la ocultación y aceptación de una situación que no tiene nada de bella, sino que para quienes la sufren se acerca bastante al horror?

Como ya hicieron otras artistas alrededor del mundo, te rogamos que no vayas a legitimar un Estado en el que la inmensa mayoría de la ciudadanía sirve a un ejército de ocupación. No prestes tu imagen a Israel para que pueda alardear que es un Estado multicultural y cosmopolita como cualquiera. Te rogamos que digas NO a la normalización de un Estado que no tiene nada de normal.

Porque Israel niega a la población palestina los derechos que en cualquier otro lugar parecen naturales, como es tener una vivienda, acceder a sus tierras y olivos, recibir asistencia sanitaria, ver a sus familiares, tener derecho a un juicio y a saber de qué se nos acusa, tener autonomía y libertad de movimiento dentro y fuera del territorio, poder ejercer libremente el periodismo, pescar y cultivar para alimentar a la familia, casarse con alguien de otra religión, negarse a participar en un ejército criminal, o incluso algo tan poco sospechoso como participar en una gira internacional o dar conciertos en el extranjero.

Porque lo que nos cuentan sobre el carácter democrático del Estado de Israel es falso. Porque hasta Stephen Hawking, Emma Thompson, Naomi Klein se han negado a legitimar con su presencia las políticas israelíes. Porque el pueblo palestino necesita que digamos NO como dijo la comunidad internacional al Apartheid sudafricano.

 

RESCOP

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