Pepi Pan Afanador: “Hemos acabado con la externalización de las camareras de pisos en el Hotel Barceló Sancti Petri”

Ernest Cañada | Alba Sud

La lucha de las delegadas sindicales de CCOO en Cádiz logra que el
hotel acepte contratar de forma directa y bajo las condiciones del
convenio provincial de hostelería a unas 40 camareras de piso hoy
externalizadas.

Pepi Pan Afanador: “Hemos acabado con la externalización de las camareras de pisos en el Hotel Barceló Sancti Petri”
Crédito Fotografía: Concentración frente al Hotel Barceló Sancti Petri, Cádiz.

El pasado 18 de agosto el Hotel Barceló Sancti Petri y el sindicado provincial de Comisiones Obreras en Cádiz
llegaron a un acuerdo para cesar las concentraciones que desde mediados
de julio venían realizándose en las puertas de ese establecimiento. Las
acciones de protesta, con cada vez más presencia de delegados
sindicales de la provincia y representantes de la Federación de
Servicios de CCOO, fueron convocadas en demanda que las camareras de
piso externalizadas, unas 40 trabajadoras, fueran contratadas
directamente por la empresa principal y que sus condiciones laborales
quedaran reguladas por el convenio provincial de hostelería.

A través del acuerdo alcanzado, la empresa se comprometió a que la
próxima temporada de 2017 (el hotel cierra habitualmente entre los meses
de octubre y marzo) las trabajadoras serían contratadas directamente
por ella bajo las condiciones que marca el convenio, tal como pedían los
representantes sindicales. A cambio el Sindicato Provincial de CCOO
desconvocaba las jornadas de protesta previstas para los días 19 y 26 de
agosto y 2 de septiembre. Asimismo se acordó que el Comité de Empresa
velaría por el cumplimiento del acuerdo.

Debido a la importancia de la lucha contra la externacionalización, que
supone un mecanismo extremo de precarización del trabajo en el sector
hotelero, desde Alba Sud quisimos hablar con Pepi Pan Afanador,
camarera de piso, sindicalista de CCOO, presidente del comité de
empresa y delegada de prevención del Hotel Barceló Montecastillo Golf,
así como una de las principales activistas sindicales en la lucha contra
la precariedad laboral en la provincia de Cádiz. La organización de un
grupo de trabajo de delegadas sindicales de prevención, en su mayoría
camareras de piso, y el impulso de la movilización desde la calle nos
muestra una experiencia de enorme interés de la que poder aprender y
discutir sobre cómo se puede enfrentar la externacionalización de
colectivos laborales centrales como el de las camareras de pisos desde
el mundo sindical.

Antes que nada quería felicitarte por vuestro trabajo y el éxito que habéis conseguido.

Muchas gracias, pero este es un triunfo de todas las camareras de pisos.

¿Podrías contarnos cuál fue el origen de este proceso de lucha que habéis empezado en Cádiz?

Nos dimos cuenta que los hoteleros trabajan todos conjuntamente y
entonces decidimos que nosotros íbamos a trabajar también todos juntos.
Nosotros formamos un grupo de trabajo de CCOO a nivel provincial, con
delegadas y delegados sindicales de prevención y salud laboral de la
mayoría de los hoteles.

¿Cómo fue la conformación de ese grupo de trabajo?

Te cuento la historia, que esto no ha sido de hoy para mañana. Hace un
año y pico, durante la negociación del convenio colectivo, algunas
camareras de piso quisimos meter algunas mejoras en nuestras condiciones
laborales. Yo estuve en la negociación del convenio y fue súper
difícil, porque no son momentos para negociar convenios. Entonces un
punto que se cayó fue el nuestro. Cuando terminó la negociación, algunas
camareras de piso que estábamos ahí nos dijimos que ya estaba bien, que
teníamos que hacer algo para que esto terminara, y con la ayuda de tu
libro, Las que limpian los hoteles,
eso te lo digo también, porque es la verdad, vimos que teníamos que
hacer visible ante nuestro sindicato y a nivel público las condiciones
en las que estábamos.

Entonces tuvimos dos o tres reuniones, nosotras solas, el grupo de
camareras de pisos del sindicato, porque todas hablábamos el mismo
lenguaje, todas tenemos los mismos problemas: la sobrecarga de trabajo,
las condiciones laborales, las enfermedades,… Vimos que todas estábamos
masacradas tanto física como psicológicamente, y decidimos que estos
temas los teníamos que llevar a través de los comités de salud.

Entonces decidimos formar un grupo de trabajo en el que estuvieran
representantes de los principales hoteles de la provincia de Cádiz, y
que fueran delegadas de prevención, a ser posible camareras de piso, y
si no lo eran tenían que ir acompañados de una camarera de piso. No
queríamos discriminar a nadie pero nosotras lo sufrimos, nosotras lo
padecemos, y un compañero delegado de prevención te puede saber que por
la ley de riesgos laborales te pertenece esto, o se está incumpliendo
tal cosa, pero nosotras sabemos cómo hacemos las habitaciones, en qué
condiciones trabajamos, cómo están nuestros carros, nuestros cubos,
todo.

También vimos claro que para solucionar estos temas necesitábamos
nuestra organización sindical, y si teníamos que hacer alguna
reclamación o notificarle algo a la empresa referente a un problema de
salud la única firma que vale es la del delegado de prevención, no hay
más. De cara a la empresa vimos que teníamos que trabajar a través de
los delegados de prevención, pero luego cada delegado de prevención
tiene que trasladarlo todo a su comité. ¿Quién lleva los temas de salud
en las empresas? Los delegados de prevención. Pues ahí quisimos
meternos. Y aunque el grupo estaba formado por camareras de piso, y esto
yo lo tengo yo muy claro, nunca nos olvidamos del resto de nuestros
compañeros. Nuestro trabajo repercute en toda la plantilla.

¿Y qué hicisteis cuando ya estuvisteis formadas como grupo?

Cuando tuvimos hecho el grupo, empezamos a tener reuniones desde el mes
de abril o mayo. Vimos las deficiencias que teníamos en todos los
hoteles y en qué condiciones estaban las camareras de pisos que estaban
externalizados, que en la provincia de Cádiz son unos 13. En la mayoría
de sitios no se cumple ni siquiera con el convenio de empresa, si no que
siempre van a la baja. Pero en muchos no hay representación sindical y
entonces no tenemos tanto conocimiento de lo que ocurre como en otros.

camareras de pisos en el Hotel Barceló Sancti Petri”

Además esta precarización laboral coincide con el fuerte
incremento de turistas que hay en todas partes, lo cual hace más
indignante si cabe esta situación.

Bueno, es horrible, yo me imagino que en toda España es igual, pero
aquí en la provincia de Cádiz hay lleno completo. Yo pertenezco a otro
hotel que ha triplicado los precios, no es broma, pero eso no va a
repercutir en los trabajadores, al contrario, porque las plantillas
están igual o más reducidas. Y todo por el simple hecho de tener la ley
esta de la reforma laboral en su mano y utilizar el miedo que hay, por
la crisis que tenemos. Están reduciendo plantillas y sobreexplotando a
los trabajadores y a las trabajadoras, porque en hostelería estamos
todos así, hay una carga de trabajo que es horrible, no hay tiempo real
para poder realizar el trabajo que tenemos que hacer en nuestra jornada,
es que no hay tiempo real.

¿Qué decidisteis hacer después de ver ese panorama?

Empezamos a ver que teníamos que hacer acciones, movilizaciones,
concentraciones. A parte del trabajo que hacíamos en nuestras empresas,
vimos que teníamos que movilizarnos en las calles, teníamos que hacerlo
visible también fuera.

Imagino que por las propias condiciones contractuales era muy
complicado que las camareras de piso externalizadas dieran ese paso.

Sí, era muy difícil porque estas trabajadoras, estas compañeras, al
estar externalizadas, a las pobres el miedo les supera. Entonces
sabíamos perfectamente que no se iban a poder poner con nosotros en la
puerta de los hoteles, pero nosotros sabíamos a lo que íbamos, y
entonces decidimos hacer concentraciones en los hoteles.

¿Cuál fue la primera acción?

El primer hotel en el que quisimos actuar fue el Senator, que está
justo en el centro de Cádiz. Ese hotel ya estaba denunciado por nuestro
sindicato ante la Inspección de Trabajo, porque el departamento de pisos
también estaba externalizado, y la Inspección había dicho que tenía que
aplicar el convenio de hostelería, pero la empresa hacía caso omiso.
Entonces nosotros decidimos hacer una concentración, pero justo el día
antes se reunieron con la organización sindical en Cádiz y se resolvió.
Entonces no hizo falta hacer la protesta. Y entonces dijimos, venga,
pues a por el siguiente objetivo.

¿Cuál era la situación en particular de las camareras de piso
del Hotel Hotel Barceló Sancti Petri, en el que fue como tú dices
vuestro segundo objetivo?

El delegado de CCOO que teníamos en ese hotel nos puso al corriente de
las condiciones en las que estaban las camareras de piso: la plantilla
estaba externalizada, no había camareras de plantilla de la empresa
principal, cobraran 2,30 euros por hora y estaban contratadas por 6
horas pero realizaban 8 y 9 horas diarias, imagínate las pobres, venga a
hacer horas, no tenían tiempo de descanso durante la jornada, y por lo
tanto tampoco hacían ninguna comida.

¿Cómo se planteó el conflicto?

Cuando vimos todo eso dijimos que íbamos a tomar medidas, que íbamos a
hacer concentraciones en la puerta del hotel hasta queconsiguiéramos que
esas trabajadoras estuvieran reguladas por el convenio de hostelería de
Cádiz, por el convenio provincial. Y dijimos palante. La
primera concentración fue el 15 de julio. En total hicimos cuatro, nada
más. La última fue el 5 de agosto. Teníamos previsto concentrarnos
también el 19 de agosto y otros dos días más, pero justo el día antes
llegamos a un acuerdo con la empresa y se suspendió.

camareras de pisos en el Hotel Barceló Sancti Petri”

Imagino que la empresa antes de llegar al acuerdo final intentó desactivar vuestra protesta.

Desde la primera convocatoria nos dijo que cómo estábamos haciendo esa
barbaridad, que eso era un desprestigio para la empresa, y presionó a
las camareras, que yo tengo constancia de que las llamaron y las
metieron en una habitación y les dijeron que su contrato era legal.
También les dijeron que les iban a subir a 8 horas, que iban a tener su
tiempo de descanso y que les subirían el salario a 720 euros al mes.
Pero que tenían que firmar un acuerdo en el que venía que ellas estaban
en contra de las movilizaciones que estábamos haciendo los delegados
sindicales en la puerta del hotel.

Entonces el delegado que teníamos en el hotel, siempre aconsejado por
nosotras, por nuestro sindicato, habló con ellas y les explicó que eso
era una miseria, una migaja, y que lo que teníamos que conseguir era que
estuvieran reguladas por el convenio de hostelería, con la mismas
condiciones. Nosotras no pudimos tener contacto directo con las
trabajadoras, pero él sí, hablaba con ellas a diario. Por supuesto
sabíamos perfectamente que ninguna camarera de ese hotel iba a estar en
las concentraciones, porque nos han echado fotos, bueno, lo típico. Al
final las trabajadoras no firmaron nada. Y nosotros seguimos allí,
movilizándonos, y el grupo cada vez era más numeroso y hacíamos más
ruido. Entonces al final la empresa dijo que quería que ya
solucionáramos esto.

¿En qué consistió el acuerdo?

El acuerdo establece que en la temporada 2017 este hotel, que es de
temporada, o sea que cierra en octubre o noviembre y no abre hasta
febrero o a más tardar en marzo, las camareras de piso van a ser
contratadas por la empresa principal, por Barceló. Esto afecta a unas
cuarenta trabajadoras. Y claro, que estarán reguladas por el convenio de
hostelería. Eso es que se terminó la externacionalización.

Es un triunfo importante.

Estamos contentos porque demostramos a nuestras compañeras que no está
perdido nada, que con la lucha se puede conseguir, que no hay otra forma
de conseguirlo, que los comités de empresa, cuando son fuertes, pueden
conseguir cosas. Yo a mis compañeros les digo siempre que nos
encontramos con las manos atadas con las trabajadoras externalizadas,
porque no las podemos defender, entonces para defenderlas tenemos que
ponernos así, luchando en la calle y que nos vean, que se publicite en
que condiciones tienen a sus trabajadoras estos empresarios, esos
hoteleros. Yo estoy súper contenta con este triunfo porque se ha abierto
un camino, y de que el sindicato al que pertenezco, CCOO, es quien está
haciendo este camino. Que los hoteleros, los empresarios, los
cortijeros, se enteren que estamos aquí, que tenemos dignidad en nuestro
trabajo, que somos profesionales y que ante todo reivindicamos nuestras
funciones, que sabemos cuáles son, y que no nos ninguneen, que para la
mayoría de las empresas no somos nadie.

¿Cómo valoras personalmente la experiencia?

Me ha encantado porque, más o menos, yo a mis compañeras y compañeros,
los delegados de prevención y miembros del comité de otros hoteles, los
conocía de alguna concentración, pero el contacto directo que hemos
tenido con estas reuniones, nos han hecho acercarnos, y nos han hecho
ser fuertes. Y decir, oye, que estamos aquí. Y en todo este proceso
hemos tenido el apoyo de nuestro sindicato provincial y de nuestra
federación. Aquí los delegados nos unimos y supimos luchar, y si se nos
cierra una puerta, abrimos otra, y si esta otra también está cerrada
pues otra, no hay otra forma, que las cosas se consiguen luchando. Esto
es una carrera de fondo, pero para mi esto es una satisfacción muy
grande, oye, que se puede hacer, que se pueden conseguir cosas, y lo
principal es que ya hemos empezado.

camareras de pisos

¿Tu crees que este proceso de alguna manera influye también en
el sindicato en la forma de ver las condiciones de las camareras de piso
y en las estrategias sindicales para hacerles frente?

En la provincia de Cádiz nuestro sindicato sí que ha conseguido cosas.
El nuestro es el segundo mejor convenio de Andalucía, después del de
Málaga, y es verdad que siempre ha estado apoyando a las camareras de
piso. Pero es evidente que había un problema y que no se estaba
solucionando. Por eso las delegadas nos pusimos delante del sindicato y
hemos dicho que esto se soluciona, sí o sí, que tú puedes no tener
medios, pero hay que hacerlo, hay que luchar, y por lo menos empezar,
que después no se consigue nada, bueno, pero tenemos derecho al pataleo.

Actualmente ya hemos hecho evidente la situación que estamos sufriendo
las camareras de piso, con la ayuda de tu libro, siempre lo digo.
Cualquier español que va ahora a un hotel a disfrutar de sus vacaciones y
ve a una camarera de pisos ya no la mira igual, y dice, vaya, la pobre,
a saber cuántas habitaciones tendrá que esta haciendo. Ahora hemos
hecho este grupo de trabajo y tenemos que hacerle ver al sindicato que
tiene que actuar ya, que no podemos seguir así. Las mujeres estamos
acostumbradas a trabajar, pero le exigimos a nuestro sindicato que hay
que actuar ya, y que nos tienen que apoyar. A lo mejor soy un poco dura,
pero yo exijo mucho, no al sindicato solo, a mi y a cualquiera.
Muchas gracias.

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