Poder político de la mujer en el Perú prehispánico

En los últimos años, descubrimientos arqueológicos demuestran, o más bien confirman, la supremacía de la mujer en numerosas sociedades prehispánicas. Estos hallazgos rompen el esquema aceptado hasta hace muy poco, que el género masculino era el personaje por excelencia en el ejercicio del poder político, religioso, social y económico en la sociedad prehispánica.

Con los recientes descubrimientos alcanzados en las culturas de la costa, es posible sostener que la historia del Perú tendrá que reescribirse a fin de ratificar el poder político que poseyó la mujer, característica que se mantuvo hasta la llegada de los españoles.

Rol político

A pesar de que las crónicas que hablan de la existencia de poblados donde eran las mujeres quienes gobernaban, esto no quedó reflejado en los textos de historia, dándose a entender que la mujer tuvo un papel subordinado al hombre. 

Las crónicas del siglo XVI hablan abundantemente de las Capullanas, mujeres que dirigieron en diversos poblados de toda la costa norte del Perú. Fray Bartolomé de las Casas habla en sus escritos de la dominación de las Capullanas que gobernaban los yungas de la costa norte, y también indica la ejecución de elaboración de tejidos por parte de los hombres.

El relato de las Casas y otros cronistas fueron opuestos  a la narración de la historia oficial  que manifestó encontrar evidencias de una organización patriarcal, donde la mujer estuvo sujeta a las actividades domésticas (elaboración de tejidos, cerámicas y labores agrícolas)  y  vinculada  a deidades como la Mamachocha (esposa de Viracocha, diosa del mar),  mientras que las deidades masculinas como Viracocha (dios creador), Inti (el sol), Pachacámac (dios de los terremotos) fueron las más importantes. 

Sin embargo, estas afirmaciones se vienen replanteando a partir de los descubrimientos arqueológicos encontrados en los departamentos de Lambayeque, La Libertad y Áncash, siendo reveladoras para el tema que se aborda. Es el caso del descubrimiento de la Dama de Cao  que conmocionó al mundo,  al conocerse que en el Perú prehispánico hubo gobernantes mujeres; el Señor de Úcupe que según nuevos descubrimientos no era un hombre, sino, la Sacerdotisa de Chornancap; la Sacerdotisa de San José de Moro en el valle de Jequetepeque; la tumba real Wari en Huarmey, y en el 2013,  el descubrimiento de la tumba de una sacerdotisa de la civilización Moche, que confirma la teoría de que las mujeres gobernaban en la región hace 1.200 años.

Los estudios científicos realizados manifiestan la importancia del rol de la mujer en las culturas del norte de Perú, demostrando que fueron gobernantes, las reinas de la sociedad de esa cultura prehispánica.

Tumbas de mujeres gobernantes

El poder político no fue un privilegio del hombre en el Perú prehispánico. Se ha encontrado en años recientes restos en 5.000 localizaciones, descubriéndose una serie de hallazgos con tumbas de personajes femeninos notables, ricos en ajuares funerarios. El  asombroso espectáculo de sitios arqueológicos encontrados  indica que el rol de la mujer en la sociedad prehispánica peruana sería mucho más importante de lo que hasta ahora se pensaba, constituyendo verdaderos matriarcados.

¿En qué momento aparecen las mujeres en la escena política?

Aún se desconoce en qué momento aparecen las mujeres en la escena política pre inca, tampoco se conoce el por qué.  La historiadora María Rostworowski, sostiene que hace miles y cientos de años, mujeres elegidas desde el vientre materno llegaron a gobernar. No estuvieron en el lado débil como se cree sino que también representaron la fuerza política, religiosa y social de sus pueblos.

El Director de las excavaciones de la Sacerdotisa de Chornancap, Wester La Torre, relata que curiosamente, es en la época final de cada cultura, cuando aparecen las mujeres en la vida religiosa y en el escenario del poder. Habría que estudiar entonces si esta presencia femenina fue una respuesta política de la sociedad en un momento de crisis para generar estabilidad, o fue tal vez una respuesta consciente de la necesaria presencia del género femenino en el poder.

¿Y, quiénes fueron estas mujeres?

En muchas regiones existieron señoríos gobernados por mujeres que ejercieron el poder político con todos sus atributos de mando. Residencias palaciegas, literas para trasladarse, elegantes vestidos y servidores, asumieron capacidad de decisión y gobernaron sus señoríos. Al morir las coyas o reinas ingresaban al otro mundo cubiertas con fastuosa indumentaria, trasportando hermosos delicados objetos de oro y plata como lindas telas meritorias a su rango. Destacamos dos tumbas de importancia:

La tumba de la Señora de Cao,   conocida también como la Dama de los Tatuajes habría fallecido muy joven. Su magnífico  entierro fue descubierto por el arqueólogo Régulo Franco, llamó la atención su piel tatuada, decorada con relucientes narigueras, coronas y collares, envuelta en primorosos textiles, flanqueada y protegida por cuatro acompañantes y por  las armas de poder de los gobernantes Mochica fueron encontraron en su viaje al otro mundo.

En el caso de la Waka del Sol, Ricardo Valderrama y Santiago Uceda lograron reconstruir la conformación de su sacerdotisa por las ropas que llevaba en una cesta de ofrenda. Las prendas definieron su esbeltez, la delicadeza de un cuerpo joven que se envolvía en finas telas. No se ha encontrado su cuerpo, se perdió siglos atrás cuando su descanso eterno fue perturbado por los buscadores de tesoros.

El trauma de la colonia

La conquista española causó un profundo y violento trauma en la población indígena, trauma que repercutió en la perturbación de las organizaciones andinas. Las secuelas a nivel de las clases sociales ennoblecidas fue su casi total destrucción, sufriendo las mujeres que ejercieron el poder en vastos territorios al convertirse en concubinas de los españoles.

ALAI  /  Linda Lema Tucker noviembre del 2014.

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