El problema con el Estado de Bienestar y la promesa de la Renta Básica

Existe una escuela de pensamiento en Canadá hoy en día que sugiere que solo tenemos que elevar las tasas de bienestar a los niveles adecuados para resolver el problema de la pobreza. Ésta, sin embargo, es una respuesta completamente inadecuada que necesita ser cuestionada.

Incluso si los acuerdos para elevar las tasas de bienestar en todas las Provincias y Territorios pueden ser negociados e implementados, los problemas de continuar aumentando las tasas de bienestar sin realizar nada más, son profundos y fundamentales. Porque no es tan solo que los programas de bienestar que conocemos hoy en día sean terriblemente escasos, sino que los programas son también totalmente disfuncionales y destructivos para el bienestar de las personas perceptoras. Nadie que tenga un mínimo conocimiento sobre el tema puede negarlo y los escépticos, solo necesitarían escuchar a los canadienses que hayan vivido dentro de esos sistemas para comprender el nivel de estrés y desesperación que conllevan sus vidas.

Para ser parte de estos programas, la gente debe dar cuenta de que se encuentra realmente desamparada, despojada de prácticamente todos sus activos y ahorros para poder, de esta manera, ser apta para percibir los beneficios. No podemos olvidar tampoco, que éstos están sujetos a una infinidad de reglas – más de 800 solo en Ontario según Deborah Matthews, la ex Ministra de Ontario encargada de la Reducción de la Pobreza. Las personas beneficiarias de las prestaciones del Estado de Bienestar también están obligadas a informar regularmente y a justificar sus situaciones de vida a la Administración. Además, deben buscar trabajo remunerado sin importar cuán baladí pueda resultar la búsqueda de empleo, o la imposibilidad de aceptar un empleo si, por ejemplo, tuvieran niños muy pequeños a su cargo y no pudieran permitirse el pago de la guardería.

Son personas que están sujetas a vigilancia, estigmatizadas y socialmente aisladas, desconfiadas y acosadas. Si obtuvieran un trabajo remunerado, las prestaciones que anteriormente recibía esa persona le serían despojadas, a veces, incluso, dólar por dólar. Pero no solo eso, sino que la persona beneficiaria pierde también otros beneficios como pueden ser el acceso al oculista o al asesoramiento de salud mental, por nombrar solamente dos. Nuestros sistemas de bienestar introducen a los y las canadienses empobrecidas a una serie interminable de Catch 22 (Catch 22 es una paradójica situación de la cual el individuo no puede salir debido a las reglas contradictorias entre sí. NdT). Y es ésta precisamente, una de las razones clave por la que estas personas están atrapadas en la pobreza.

La Renta Básica como solución

La suficiencia de ingresos es solo uno de los principios de la Renta Básica. Sin duda, un principio necesario para mejorar las vidas de los empobrecidos. Pero además, una Renta Básica debe ser de fácil acceso e incondicional respecto a la condición laboral de la persona. Una Renta Básica no requiere de un control sobre cómo gastan el dinero las personas, sobre las opciones de vida que tomen, ni requiere de    información ni vigilancia. Por ello, una Renta Básica no implica la estigmatización ni la humillación de las personas perceptoras. Es más, las personas podrán vivir con dignidad, y controlando tanto sus propias vidas como su dinero.

El movimiento favorable a la Renta Básica en Canadá está cogiendo impulso día a día. Son ya tres las resoluciones de política mediante las cuales el Partido Liberal de Canadá insta al Gobierno Federal a explorar las posibilidades de un programa nacional. El Partido Verde de Canadá también ha elaborado un plan para introducir una Renta Básica y el Nuevo Partido Democrático Federal, ha establecido un comité para estudiarla.

Este mismo año Ontario va a poner en marcha un proyecto piloto de Renta Básica y Quebec está explorando la posibilidad de implementar un programa provincial de Renta Básica, sobre el cual se espera que pronto haya un anuncio preliminar. La asamblea legislativa de la Isla del Príncipe Eduardo (Una de las diez provincias que, junto con los tres territorios, conforman las trece entidades federales de Canadá. NdT) votó por unanimidad para, conjuntamente con el gobierno federal, crear un proyecto piloto a nivel provincial. Guy Caron, el único candidato a liderar el Nuevo Partido Democrático de Canadá NDP que es un economista, incorpora la Renta Básica como uno de los pilares más importantes dentro de su candidatura. Robin Boadway, un economista canadiense de finanzas públicas de renombre internacional, ha preparado un análisis de costos que demuestra que, basándose en ciertos supuestos, una cuantía razonable de Renta Básica podría ser financiada, incluso, sin cambiar las tasas impositivas.

¿Puede existir alguna duda razonable de que la Renta Básica no es un concepto político dudoso o advenedizo?

Traducción: Julen Bollain

Fuente: http://www.caseforbasicincome.com/the-problem-with-welfare-and-the-promise-of-basic-income/

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