Un modelo de financiación de la Renta Básica

Un modelo de financiación de la Renta Básica para el conjunto del Reino de España: sí, se puede y es racional

Este artículo es un resumido avance de cómo se puede financiar una renta básica (RB) en el
conjunto del Reino de España dejando al margen la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra por el hecho de que no entran dentro del llamado régimen fiscal común. A finales de 2013 realizamos un estudio de financiación
para Cataluña y algunos meses después para Guipúzcoa. En ambos casos, los estudios ofrecían unos resultados bastante parecidos.

Un modelo de financiación de la Renta Básica para el conjunto del Reino de España: sí, se puede y es racional
Un modelo de financiación de la Renta Básica

El objetivo de ofrecer un pequeño avance de la investigación realizada es mostrar cómo
se podría financiar una RB en todo el territorio del Reino de España Para facilitar aún más esta primera introducción, seguiremos un esquema muy parecido al que utilizamos en la exposición de la financiación de
Cataluña hasta donde sea posible. La RB que pretendemos financiar es una asignación monetaria incondicional a toda la población: ciudadanía y residentes acreditados. Todo miembro de la ciudadanía y toda persona
residente acreditada recibiría esa cantidad monetaria. Es el concepto habitual de RB y es la
que utiliza la Red Renta Básica
y la Basic Income Earth Network. Ante una de las objeciones más inmediatas habituales (“es injusto que los ricos también reciban una renta básica”), cualquier persona que lea con cierto detenimiento estas
líneas podrá comprobar que, en el esquema fiscal de financiación propuesto, los ricos saldrían perdiendo porque deberían pagar mucho más de lo que supuestamente pagan ahora. Es lo que hemos venido diciendo
desde hace mucho tiempo aunque hay quien no ha querido entenderlo: todo el mundo recibe la RB, pero no todo el mundo gana; los ricos pierden.

Huelga decir que la ventaja de trabajar con datos reales y precisos y con modelos
econométricos analíticos es que, a diferencia de las charlas de café, de las vaguedades generalistas que pasan por “programas” y de las meras declaraciones, más o menos demagógicas, de buenas intenciones, son
también debatibles –y en su caso, refutables— con igual precisión, analítica y empírica.

Articulo completo en SinPermiso

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